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Parece que es este nomás. Entre los Mayas y Don Nostradamus han hecho de este 2012 el Año del Fin del Mundo.
Y en Argentina, donde somos bastante cabalísticos, estamos a pleno viviendo el profético destino.
Así podemos ir de compras y ver góndolas vacías en los supermercados.
Las rutas atascadas de autos con gente que no quiere perderse sus últimas vacaciones.
Imparables son los patentamientos en motos y autos 0 km ., porque ya que estamos, circulemos con vehículos nuevos nuestros últimos kilómetros de vida.
Las ventas en los centros comerciales para las pasadas fechas de Navidad y Año Nuevo marcaron un nuevo record. Es lógico, todos queríamos hacer un regalo en estas “últimas fiestas”.
Pasajes agotados a casi todos los destinos turísticos del país. Hotelería al límite de su capacidad tanto en las playas como en la montaña, en el litoral, el sur, el noroeste o donde nuestros deseos y las múltiples ofertas nos ofrecen para elegir el lugar de descanso.
Es que si es el último año, mejor que nos agarre descansados el Apocalipsis ¿no?
Resumiendo:
Si tal como se vaticinó, este es el Año del Fin del Mundo, en este país lo estamos aprovechando con nuestras mejores oportunidades.
Hemos alcanzado los mejores niveles de vida de la región.
Seguramente ustedes que están leyendo esta editorial creerán tal vez, que mi ironía es innecesaria. Les aseguro que aún, a 8 años de gobierno, hay muchos que todavía necesitan del sarcasmo para entender por qué nos va como nos va. Hay un gran número de ciudadanos que aún piensan que solamente sus “esfuerzos personales” les otorgan las ganancias que obtienen.
Trabajadores, estudiantes, jubilados, profesionales a quienes debemos recordarles que las oportunidades no son las mismas cuando las políticas son excluyentes. Y, de paso, hacerles saber que la inclusión no los perjudica, por el contrario, en un colectivo más grande, todos viajamos más cómodos.
Por si alguno de ustedes se ha sentido herido en sus creencias sobre el Fin de Mundo anunciado, les pido sepa disculpar, a mí, esta manera de hacer política me vincula únicamente con la vida.
Año 2012: un nuevo desafío. Más militancia, más trabajo, más inclusión, más felicidad para el pueblo. De falsos profetas estamos hartos.

Pague primero y después vemos …
Obras son amores, je!
Si Ud. Cree que primero se hacen las obras y luego se aumentan las tarifas, se equivocó de ciudad.
Por otra parte, si cree que las tarifas se aumentan para mejorar los salarios de los empleados de los subtes, se equivocó de negociación paritaria.
Si piensa que a partir de ahora vamos a viajar más cómodos, en vagones nuevos, con sistema de ventilación y confortabilidad acorde a la época, Ud. no sabe nada de administración macrista.
Esto funciona así: para las próximas elecciones falta más de un año. Este es el año donde Macri ajusta, aumenta, se queja del Gobierno Nacional, vuelve a aumentar, recorta contratos, negrea a los empleados, vuelve a aumentar servicios e impuestos, y así en un espiral macabro de medidas mercantilistas.
De gestión, administración, obras, olvídese, de eso no se habla.
Así que, caminemos que hace bien a la salud o de última, digo, para algo habrán de servir las bicisendas ¿no?
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